jueves, 21 de diciembre de 2023

 Em 2020 a Arte Neoguarani foi selecionada para Dissertação de Mestrado na Faculdade de Artes da Universidade de Alexandria, no Egito.



sábado, 16 de diciembre de 2023

33 años después...

 



https://www.instagram.com/reel/C06eqbTu7CG/










Proyecto PoeLenda

Como deseo preservar y difundir las leyendas de esta región, las que escuché cuando era niño, escribí e ilustré este libro. Él forma parte de una serie de PoeLendas, aún inéditas y dedicadas, especialmente, a todos aquellos niños a los que les gusta leer.








viernes, 15 de diciembre de 2023

Arte Neoguarani es objeto de estudio en escuelas del Estado de Paraná, Brasil

El arte Neoguarani forma parte de los cuadernos pedagógicos dirigidos especialmente a profesores y educadores de la red educativa estatal de Estado de Paraná, donde están disponibles las directrices curriculares de la Secretaría de Educación. Junto a las obras de Cándido Portinari y Poty Lazzarotto, entre otros grandes artistas brasileños, el arte Neoguarani es objeto de estudio en todas las escuelas del Estado durante el desarrollo de talleres e intervención en los espacios públicos.






http://www.diaadiaeducacao.pr.gov.br/portals/cadernospde/pdebusca/producoes_pde/2014/2014_unicentro_arte_pdp_salete_rosa_motter

martes, 12 de diciembre de 2023

Los desafíos de crear en otra lengua

La lengua es el instrumento natural del pensamiento. Es decir, los seres humanos le debemos al lenguaje nuestra capacidad de pensar. Pero siempre que pensamos, creamos, sentimos o soñamos, lo hacemos en nuestra lengua materna.


Visto que es la que mejor conocemos y la que menos esfuerzo requiere, nuestra lengua materna nos permite comunicarnos fluida y espontáneamente. Es por ello que preferimos emplearla tanto en situaciones intelectualmente complejas como en circunstancias íntimas.

Además, siendo el primer signo de identidad individual y colectiva, la lengua materna es el vehículo más importante de la cultura. Al ser un organismo vivo, según Humboldt, la relación de la lengua con la cultura es absolutamente indisociable.

Si, por un lado, es principalmente gracias al sistema de comunicación verbal que los hablantes reflejamos nuestras experiencias y formas de ver y entender el mundo, el lenguaje es el que nos provee identidad y sentido de pertenencia a un determinado lugar. Por otro lado, debido a que las lenguas y las culturas están íntimamente enlazadas, el conocimiento de otros idiomas abre puertas a mundos diferentes y nos permite descifrar, comprender y adoptar los fundamentos de otras culturas.

Pero, sin un profundo dominio de un idioma diferente o segunda lengua, sería imposible abrazar otra cultura. Claro que, tal comprensión y dominio no están vinculados a la dicción o manera de pronunciar, sino a la capacidad de pensar valiéndonos del sistema lingüístico de otra cultura. Dentro de ese sistema, las formas de expresión más sutiles y complejas -presentes tanto en el lenguaje culto como en el popular de todos los idiomas- son la jerga, la ironía y el humor.

Del mismo modo que, solamente cuando comprendemos y dominamos tales complejidades y sutilezas, realmente podemos afirmar que hablamos la lengua de otro pueblo, cuando hablamos esa otra lengua es porque no sólo conocemos la cultura local, sino que ya la hemos incorporado. Al igual que un nativo de veinte o treinta años de edad está permeado por su cultura; después de muchas décadas, un extranjero también lo estará. Pero el extranjero cuenta con una ventaja adicional: puede contemplar esa cultura desde adentro, tanto como observarla desde afuera.

Aunque, para quienes actuamos como agentes en ámbitos culturales, estas cuestiones, tan sutiles, no pasan inadvertidas, difícilmente son percibidas tanto por los nativos como por los extranjeros que actúan en otras áreas. Sin embargo, aquellos nativos del mismo ámbito que están facultados para evaluar las creaciones artísticas y entienden los grandes desafíos de crear en otra lengua, deberían valorar el desmedido esfuerzo que debe realizar un extranjero para imaginar un estilo o lenguaje plástico que, aunque suene paradójico, estéticamente los represente a ellos.

Ese es el caso de algunos jurados nativos de este país que, analizando mi obra y trayectoria, reconocieron cierto valor. Ejemplo de ello es el siguiente: "Artista de larga y relevante trayectoria artística, con acciones innovadoras, a lo largo de su carrera. Su actuación está ligada al mundo de la escritura, las artes visuales y plásticas, así como a la educación. Tiene un cuerpo de obra de gran importancia para la memoria artística cultural local, nacional e internacional".

Este tipo de reconocimientos lo puede otorgar únicamente quienes entienden los desafíos y las dificultades de crear en otra lengua y saben que la cultura es la herencia social de toda la comunidad.

Miguel Hachen | Neoguarani
Arte con identidad cultural 

Detalle del proyecto para la obra mural Neoguarani "Naipi e Tarobá"



Zigmund Kowalski

 Zigmund Kowalski fue, es y seguirá siendo el paisajista más destacado de la Provincia de Misiones y personalidad destacada del arte argentino. No sólo tuve el privilegio de conocerlo y mantener largas conversaciones sobre arte, sino que en 1989, cuando yo aún residía en Posadas, intercambiamos una obra.



sábado, 25 de marzo de 2017

Breves nociones sobre técnicas y fundamentos

Así como existe abundante bibliografía sobre diversas técnicas artísticas, también proliferan los cursos, talleres y seminarios donde aprenderlas, a los que actualmente también se suman una infinidad de tutoriales y hasta programas de TV que le permiten al interesado alcanzar resultados instantáneos.


Ocurre que, en su anhelo de aprender, los interesados persiguen los resultados inmediatos que estos tipos de cursos técnicos les proporcionan. De modo que, en un seminario de apenas tres o cuatro días o, inclusive, de algunas horas, cualquier persona puede asimilar y aplicar una determinada técnica.

Es por este motivo que, muy especialmente en el ámbito de la artesanía y del mosaiquismo, proliferan los seminarios y los cursos, dónde se enseñan diversos tipos de técnicas. Recursos técnicos que le proporcionan al interesado las habilidades necesarias para realizar objetos decorativos, todo tipo de manualidades o productos artesanales. En estos cursos técnicos se aprende desde como cortar y pegar los mosaicos, cerámicas, venecitas o un trozo de madera, elaborar distintos tipos de texturas, relieves, confeccionar un tutor para el jardín, hasta como empastinar una mesa, un espejo o un mural.

Si por un lado proliferan los cursos de técnicas, por otro lado escasean los cursos sobre los principios que fundamentan las artes visuales. Pero, entonces, ¿En qué consiste la diferencia entre técnicas y fundamentos?

Las técnicas

Aquello a lo que comúnmente denominamos TÉCNICA no es otra cosa que un conjunto de procedimientos o recursos que se adquieren por medio de la práctica y que solamente requieren de cierta habilidad para realizar determinado oficio, ejecutar determinada tarea, manejar una máquina, herramienta o cualquier dispositivo tecnológico, bien como la utilización de distintos materiales y sus múltiples procedimientos o aplicaciones. Así, cuando en artes plásticas hablamos de fresco, bajorrelieve, mosaicos, acuarela, acrílico, óleo, pastel, carbonilla, etc., hacemos referencia a las distintas técnicas.

Por ejemplo, cuando a alguien se le enseña a utilizar una herramienta para cortar mosaicos en círculos, de diversos colores, y a cómo pegarlos sobre determinada superficie, se le está enseñando una técnica, pero esta técnica no le permitirá crear por sí sólo, solamente podrá reproducir lo aprendido. Es decir, a cortar y a pegar otros redondeles de colores. Lo mismo ocurre cuando se nos enseña, por ejemplo, el bajorrelieve o cualquier otra técnica.

Si bien es innegable que todo proceso técnico es válido ya que nos permite producir bienes y servicios o, por lo menos, nos ofrece una terapia ocupacional alternativa; también es verdad que, por sí sola, la técnica no es arte ni nos proporciona resultados artísticos. Y esto se debe a que los procedimientos técnicos carecen o prescinden de los principios que fundamentan el lenguaje visual.

Los fundamentos del lenguaje visual

Se denomina FUNDAMENTOS al conjunto de principios de un sistema de conocimientos. Por ejemplo, los principios que rigen la organización del lenguaje -en cualquier escrito- son los fundamentos de la gramática, sin los cuales sería imposible leer y escribir.  Aquellos principios que se aplican en el arte de organizar y de combinar los diferentes sonidos, melodías, armonías, silencios y ritmos, etc., son los fundamentos de la música. Por su parte, las artes plásticas o visuales se basan en los fundamentos del COLOR y de la FORMA. Así como no existiría literatura si no se conoce la gramática, sin el conocimiento del color y de la forma habrá expresión pero sin arte.

Del mismo modo que para ser escritor necesitamos conocer los fundamentos de la lengua escrita, para ser artista es imprescindible conocer los fundamentos del arte, es decir: el color y forma. Esto equivale a afirmar que el hecho de manejar técnicamente una computadora -es decir conocer todos sus recursos técnicos- si desconocemos los fundamentos de la gramática sólo podremos copiar otros escritos, pero difícilmente podremos crear un texto por nosotros mismos.

Es muy habitual que quienes se inscriben en seminarios y cursos, como muchos de los que enseñan, ignoren la enorme diferencia entre los fundamentos del lenguaje visual y las diversas técnicas. Aunque las técnicas no sean otra cosa que un conjunto de procedimientos o recursos que se adquieren por medio de la práctica y que solamente requieren de cierta habilidad, generalmente se usa ese vocablo para designar a todo lo referente a las artes visuales, confundiéndolo inclusive con estilo o lenguaje.

De modo que al desconocer la diferencia entre estos dos conceptos tan distintos, se hace difícil convencer a los interesados sobre las ventajas que tienen los cursos de color o de dibujo -es decir de fundamentos- sobre los cursos de técnicas, aunque en el primer caso los interesados absorberán conocimientos básicos con los que podrán comenzar a crear y a valerse por sí mismos. Esto también se debe el hecho inmediatista de que, tanto para quienes enseñan como para los que aprenden, lo aparente, lo visible y lo instantáneo siempre les resultará más atractivo, aunque no les proporcione ninguna ventaja.

Así, para quienes desconocen estas diferencias y desean resultados a corto plazo, en lugar de llevar consigo conocimientos, aunque en lo inmediato sean impalpables e inmateriales, pero mucho más valiosos, siempre es más atractivo, y sobre todo visible,  finalizar un curso llevándose una "obra" acabada (con derecho a fotos en las redes sociales), que luego será colgada en la pared de cocina y que a menudo es realizada por el "maestro", quien cobra más por realizar los trabajos de los alumnos que por enseñar. Recordemos que nadie enseña aquello que ignora.  

Claro que se puede hablar de la enseñanza de técnicas para escribir cuentos o para realizar obras arte, pero en el caso de los talleres de técnicas para cuentos se sobreentiende que el interesado en participar está mínimamente alfabetizado, conoce los fundamentos básicos del lenguaje escrito, es decir: saber leer y escribir. Lo mismo vale para quienes aspiren a realizar un taller de arte: deben conocer los fundamentos del lenguaje visual.

Aunque no se ve, el conocimiento del lenguaje visual es más valioso porque al aprenderlo lo podemos aplicar toda la vida, mientras que las técnicas, que sí se ven, son útiles apenas para unas pocas aplicaciones.

El artista crea a partir del conocimiento del lenguaje visual, no de las técnicas. Conociendo la técnica, cualquier persona podrá pintar o realizar un mural, pero si desconoce los principios que fundamentan la forma y el color será incapaz de crear algo estéticamente agradable. Si tradujéramos una obra en porcentajes, el dominio de la técnica constituiría en apenas un 5 por ciento de toda creación artística, mientras que el 95 por ciento restante radica en el conocimiento de los fundamentos del lenguaje visual. Así, el valor artístico de las obras no reside en las técnicas empleadas sino en los fundamentos. 

De modo que solamente aquellos que comprendan las diferencias existentes entre estos dos conceptos, en lugar de elegir seminarios de técnicas optarán por un curso de fundamentos.


Miguel Hachen | Neoguaraní

sábado, 11 de marzo de 2017

La Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura


La Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura dirigida por Favio Chávez está conformada por niños, niñas, adolescentes y jóvenes de escasos recursos que viven en la comunidad del Bañado Sur ubicada alrededor del vertedero Cateura de Asunción, Paraguay. La característica distintiva del grupo es la interpretación de obras musicales con instrumentos reciclados elaborados a partir de basura rescatada del vertedero.

Más informaciones en: http://www.recycledorchestracateura.com/

Miguel Hachen | Neoguarani

viernes, 10 de marzo de 2017

Un poco de historia: el valor de las fechas


Taller y Obra Mural Neoguarani en Villa Carlos Paz, Córdoba

La memoria es la vida que transita a través del tiempo, son los hechos y las cosas tangibles e intangibles que perduran, que nos conectan con el pasado y afianzan la identidad colectiva para recordar quienes somos como seres culturales. Creada especialmente para el centenario de Villa Carlos Paz, Córdoba, la obra Mural Memoria evoca la prehistoria, la historia y la geografía de la ciudad. En ella conviven todas las memorias, la del comechingón y la de los fundadores; la de las sierras y la del río; la del paisaje natural y la del paisaje humano que hoy conforma su identidad cultural.


En la obra taller que fue realizada en la Terminal de Ómnibus de Villa Carlos Paz, participaron Luciana Arbia, Elisa Pairetti, Marilin Zárate, Raquel Vedovato, Anahi Villada, Maria Eugenia Kaden, Ines Casih, Bell Yapur, Adriana Leonor Lion, Marcela Barrionuevo, Natalia Depetris, Gile Oleiro y Rolando Peralta. Además contamos con el apoyo de la Regional 6 del Colegio de Arquitectos de la Pcia. de Córdoba y Weber.


    Miguel Hachen | Neoguarani


jueves, 9 de marzo de 2017

Entrevistas para recordar


Recuerdo con cariño una entrevista con la periodista Fernanda Reis en el Programa H2FOZ emitido por la TV Record, del año 2007, durante una muestra realizada en el Parque Nacional Iguazú, Brasil.

Gabriel García Márquez e seu manual para ser criança


"Mãe", obra da minha autoria que 
escolhi para ilustrar este texto


Aptidão e vocação

Aspiro que estas reflexões sejam um manual para as crianças aprenderem a defender-se dos adultos na aprendizagem das artes e das letras. Não tenho uma base científica, senão emocional - ou em todo caso sentimental- e se fundamenta em uma premissa improvável: se colocarmos uma criança perante uma variedade de brinquedos, ela irá escolher aquele que mais goste; acredito que essa preferência não é casual, apenas revela que a criança tem uma vocação e uma aptidão que talvez possam passar inadvertidas para os pais (sempre ocupados) e para seus professores sempre cansados.

Aptidão e vocação se manifestam muito cedo e é importante identificá-las a tempo para que no futuro possamos ajudar a criança a escolher sua profissão. As crianças numa determinada idade e sob certas condições possuem faculdades congênitas que lhes permitem enxergar muito além da realidade admitida pelos adultos. Poderiam ser resíduos de algum poder adivinatório que o gênero humano esgotou em etapas anteriores, ou - ainda - manifestações extraordinárias da intuição quase clarividente dos artistas durante a solidão do crescimento e que desaparece - como a glândula do timo- quando já não são necessárias.

Aprender é recordar

Acredito que se nasce com a vocação para escritor, pintor ou músico e em muitos casos com as condições físicas para a dança e o teatro, e com um talento propício para o jornalismo escrito entendido como um gênero literário e para o cinema entendido como uma síntese da ficção e da plástica. Neste sentido sou um platônico: aprender é recordar. Isto quer dizer que quando uma criança chega ao primeiro grau pode ir predisposto pela natureza para algum destes ofícios, mesmo que ainda não o saiba. E talvez não o saiba nunca.

Antônio Sarasate, aos quatro anos, tocou no seu violino de brinquedo uma nota que seu pai, um grande virtuoso, não conseguia dar com o seu. Sempre existe o risco de que os adultos destruam tais virtudes porque lhes parece primordiais e acabam por introduzir os seus filhos na mesma realidade fechada que aprenderam de seus próprios pais. O rigor de muitos pais com filhos artistas costuma ser idêntico ao utilizado pelas pessoas cujos filhos são homossexuais.

As aptidões a as vocações nem sempre vêem juntas. Daí o desastre de cantores com vozes sublimes que não chegam a lugar algum por falta de juízo, ou de pintores que sacrificam toda uma vida numa profissão errada, ou de escritores que não sabem contar uma história completa e em ordem.

As vantagens de não obedecer aos pais

Uma pesquisa tem demonstrado que na Colômbia não existem sistemas estabelecidos de captação precoce de aptidões e vocações como ponto de partida para uma carreira artística. Os pais não estão preparados para identificá-las no tempo certo. Geralmente contrariam a vontade dos filhos. Os pais menos drásticos propõem a seus filhos estudar uma carreira "segura" e, conservar a arte para entreter-se como hobby nas horas vagas. A sorte para a humanidade é que são poucas crianças que obedecem aos seus pais quanto ao seu futuro. É por isso algumas crianças que possuem alguma vocação assumem atitudes ardilosas para conseguir o que querem.

Aqueles que não se dão bem na escola porque não gostam das matérias, não obstante, poderiam se sair muito bem se alguém lhes ensinasse aquilo que gostam. Também pode acontecer que obtenham boas notas, não porque gostem da escola, senão para que seus pais e professores não os obriguem a abandonar "aquele brinquedo preferido" que levam escondido no coração. Há também os casos de crianças que têm que sentar-se ao piano ou perante uma prancheta de desenho sem aptidão nem vocação alguma, apenas por imposição dos pais.

Driblando as metodologias

Um grande mestre de musica, escandalizado pela impiedade dos métodos utilizados, disse que o piano deveria ser deixado num canto da casa não para que as crianças estudem "na marra" senão para que "brinquem" com ele.

Nós, os pais, queremos que nossos filhos sempre sejam melhores que nós, impondo aulas de todo tipo, no intuito de começar uma estirpe de intelectuais. No extremo oposto, não faltam as crianças que seguem sua vocação sem conhecimento dos pais e, quando estes descobrem já são estrelas de uma orquestra ou autodidatas bem sucedidos.

Professores e alunos não aceitam os métodos acadêmicos tradicionais, porém não possuem um critério comum sobre como o aprendizado poderia ser melhor. A maioria recusa os métodos vigentes pela sua rigidez e falta de atenção à criatividade e preferem ser empíricos e independentes. Outros consideram que seu destino não dependeu tanto daquilo que aprenderam na escola como da "esperteza" com que driblaram os obstáculos de pais e professores. Em geral, a luta pela sobrevivência e a falta de estímulos tem forçado à maioria a aprender sozinhos.

Empirismo ou formação acadêmica?

Os critérios sobre a disciplina são divergentes. Alguns optam pela liberdade plena enquanto outros preferem o empirismo absoluto. Aqueles que falam da não disciplina reconhecem sua utilidade, porém acreditam que esta nasce espontânea como fruto de uma necessidade interna e, portanto, não há que forçá-la. Outros prescindem a formação humanista e os fundamentos teóricos da sua arte. Outros, ainda, afirmam que a teoria não é necessária. A maioria, após anos de esforços, se subleva contra o desprestigio e as penúrias dos artistas numa sociedade que nega o caráter profissional das artes.

Não obstante, as opiniões mais duras da pesquisa estavam contra a escola, como um espaço público onde a pobreza de espírito corta as asas e é uma grande maranha aprender qualquer coisa, em especial às artes. Pensam que houve uma enorme perda de talentos devido à repetição infinita de dogmas acadêmicos, enquanto que os mais dotados apenas puderam ser grandes criadores quando não tiveram que voltar às aulas.

"Educa-se de costas para a arte", repetem professores e alunos. Estes gostam de sentir que se fizeram sozinhos. Os professores ficam ressentidos, porém admitem que ele diriam o mesmo. Talvez o certo seria dizer que todos tem razão. Pois tanto os professores quanto os alunos e, em último caso, a sociedade toda, são vítimas do sistema de ensino que está longe da realidade do país.

Não é o mesmo o ensino artístico que a educação artística. Esta é uma função social e, assim como se ensinam as matemáticas e as ciências, deve ser ensinado desde o primeiro grau o apreço e o gosto pelas artes e as letras. Por outro lado, o ensino artístico é uma carreira especializada para estudantes com aptidões e vocações específicas, cujo objetivo é formar artistas e professores como profissionais da arte.

Procura-se novos talentos

Não devemos esperar que as vocações cheguem: temos que sair a procurá-las. Estão em todas e qualquer parte, mais puras quanto mais esquecidas. São elas as que sustentam a vida eterna da música nas garagens, a pintura rebelde dos graffitis, a poesia dos botecos, o torrente infindável da cultura popular que são o pai e a mãe de todas as artes.

Proponho não apenas uma mudança de forma nas escolas de arte, gostaria que a educação artística seja planificada dentro de um sistema autônomo, que dependa de um organismo próprio da cultura e não de ministério da educação. Que não esteja centralizado, pelo contrário, que seja o coordenador do desenvolvimento cultural desde as distintas regiões do país, pois cada uma delas tem sua personalidade cultural, sua história, suas tradições, sua linguagem, em fim, suas expressões artísticas próprias.

Que se comece por educar os pais e professores na apreciação precoce das inclinações das crianças e os prepare para uma escola que preserve sua curiosidade e sua criatividade natural. De todos modos, pela arte das artes, aqueles que hão de ser já o são, mesmo que jamais cheguem a sabê-lo. Que a vida decida quem serve e quem não serve, como de todos os modos ocorre.



Gabriel García Márquez
Reconhecido escritor colombiano, Prêmio Nobel de Literatura,
autor - dentre outras obras - de "Cem anos de solidão"

Tradução livre Miguel Hachen | Neoguarani

Che Kuña Poty ha jurupité


Entrevista de Mônica Nasser

Entrevista otorgada a la periodista brasileña Mônica Nasser, durante la realización de una obra mural en Foz de Iguaz, Brasil.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Arte público al servicio de ideales, no de ideologías

Mientras que el socialismo timonea obsesionado sobre fórmulas marxistas, el capitalismo concentra las riquezas y administra la miseria humana, hegemonizando su doctrina liberal. Como toda ideología, ambas corrientes cometieron -y aun cometen- genocidios y etnocidios, siembran miedo y cultivan odios viscerales. Lo mismo ocurrió y aún ocurre con las religiones.

Partícipes de la historia, los artistas fueron funcionales a la iglesia retratando sus “verdades” o la enfrentaron criticando sus falacias. Del mismo modo que el arte revolucionario fue subvencionado por la izquierda, estuvo al servicio de las elites liberales y otras veces combatió regímenes absolutistas, en los mal llamados sistemas democráticos de hoy, muchos artistas realizan obras respondiendo al poder de turno.

Al igual que durante el auge del movimiento muralista mexicano, hoy el contenido de las obras del arte público es mayoritariamente partidario y se continua promoviendo las luchas sociales, la discriminación y el adoctrinamiento. Con apoyo oficial, la libertad de expresarse en muros y paredes es utilizada principalmente para dividirnos entre fieles e infieles, blancos y negros, orientales y occidentales, unitarios y federales, socialistas y liberales, fanatizando a las masas que, en pleno siglo XXI, se someten ciegamente a inverosímiles sofismas. Adictos a diversas ideologías, algunos artistas ignoran que el adoctrinamiento y las luchas entre distintos sectores hoy ya son estériles, como es vano creer en el predominio o supuesta superioridad de una cultura sobre las otras.

Creo que la consciencia social del arte en general y del muralismo en particular debe orientarse hacia los contenidos que honren a la naturaleza, a los orígenes del hombre. El énfasis debe estar en los bienes primordiales de la raza humana, de la naturaleza, de la vida como un todo. Nuestro planeta como espacio vital incluye a todas las clases sociales y trasciende dogmas e ideologías. El arte público debe ser un canto a la vida y a la libertad, a la integridad de la madre tierra. El hombre y el arte deben marchar hacia un ideal universal heterogéneo.

“Ysy, Kuarahy ha Yvytu” (A Mãe Água, o Sol e o Ar - La Madre Agua, el Sol y el Aire), Obra Mural Neoguarani realizada en el Edificio do Saber, Parque Tecnológico Itaipú, Foz de Iguazú, Brasil.  

Miguel Hachen | Neoguarani

Fotografía, gentileza de Jean Pavão.

lunes, 6 de marzo de 2017

Libro El Arte de la Tierra Sin Mal: una aventura artística


Para los guaraníes la Tierra sin Mal (Yvymarae´ÿ), es una búsqueda permanente de la perfección espiritual, un viaje hacia un lugar donde el mal no esté presente. De una o de otra manera, somos muchos los que compartimos el anhelo de alcanzar ese mítico lugar de ensueños. Creo que esa Tierra sin mal está latente en cada uno de nosotros y el arte es uno de los caminos que nos lleva hacia ella.

El Arte de la Tierra sin Mal es un libro para todas las edades, para relajar la mente creativamente, dejar de lado el estrés y descubrir el artista que existe dentro de ti. 

Diviértete descubriendo y pintando las aves, el follaje y los símbolos escondidos en cada uno de los dibujos. Escoge tus colores preferidos, suelta tu imaginación, y completa los espacios en blanco donde, también, podes agregar más detalles.

Miguel Hachen | Neoguarani

Murales Neoguarani



Vídeo de las Obras murales "Guyra", "Ayvu rapita" y "Ca'agüi sy ha ñande tekoha" 

Miguel Hachen | Neoguarani

De la alfabetización a la alfabetización visual


Saberes básicos

Leer y escribir consiste básicamente en la comprensión y en el empleo de un lenguaje compuesto por ese conjunto de signos gráficos al que denominamos alfabeto. Si lo desconociéramos ni yo podría escribir el texto que estás leyendo, ni vos serías capaz de leerlo. Esto es muy básico, ¿verdad?

Estas capacidades conforman dos de las cuatro habilidades lingüísticas; las otras dos, más básicas aún, son el habla y la comprensión del habla. Con lo dicho se entiende que para hablar correctamente, escribir aceptablemente, así como para comprender aquello que leemos, tanto el emisor como el receptor necesitan contar con estas cuatro habilidades mínimas. 

El lenguaje escrito

Ciertamente, la capacidad de hablar, comprender, leer y redactar textos medianamente coherentes no alcanza para que mi vecino Juan se considere escritor. 

Es obvio que, además de vocación, el oficio de escritor demanda conocimientos lingüísticos más profundos, es decir que requiere del dominio de todos los principios y elementos gramaticales que componen nuestra lengua y de cómo estos elementos se organizan y se combinan. Se entiende que para ser escritor no nos alcanza con saber leer y escribir.

Nosotros que conocemos a Juan sabemos que él escribe mensajes con el único propósito de hacerse entender; él también es capaz de llenar formularios y agendar las tareas del día. Como su objetivo es comunicarse, está satisfecho. Ahora bien, ¿qué ocurriría si por el mero hecho de llenar formularios y enviar mensajes a sus clientes Juan se autoproclamara escritor? 

Peor aún sería que Pedro, el hermano mayor de Juan, que es analfabeto, intentase escribir un cuento, un poema o una simple frase y para ello concurriese a uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis talleres de “literatura” donde sus “maestros” prometen enseñarle todo. 

Durante el primer curso de tres clases -bien remuneradas, por cierto- su “maestro” le enseña a garabatear una vocal, la “A”, lo más prolijamente posible o, para facilitarle el trabajo, le sugiere que busque esta letra en una revista y la copie o la recorte. 

En el segundo curso, su nuevo “maestro” le pide que copie –también de una revista- dos o tres consonantes y algunos signos de puntuación, sin explicarle a Pedro lo que está haciendo. 

El tercer “maestro”, en tan sólo dos clases, satisfará las expectativas de su alumno, logrando que él escriba una palabra, aunque el bueno de Pedro siga siendo incapaz de leer lo que acaba de escribir.

A todo esto, aunque le entusiasmó formar su primera palabra, Pedro no logra distinguir la fonética de las vocales ni de las consonantes. No logra combinarlas. Él ve figuras pero no las identifica, no logra distinguir un cero de una O, una T de una D. Su maestro le “enseña” a colocar una letra al lado de la otra, prolijamente alineadas, pero no le enseña a escribir ni a leer. Tal vez porque el propio maestro no sepa hacerlo bien o quizás porque lo está estafando.

Pedro “sabe” que escribió su nombre porque su maestro se lo ha dicho, pero no es capaz de escribir por sí mismo el nombre de su hermano Juan, ni el de sus profesores. Para ello depende y dependerá siempre de sus maestros. Probablemente muchos de ellos, como tampoco manejan los fundamentos rudimentarios de la gramática, le harán escribir su nombre con hache, intercalando mayúsculas y minúsculas: pHEdrO. Pero como él ignora que de nada le sirve aprender a garabatear palabras sin saber lo que está escribiendo, no cuestiona a sus maestros, al contrario, los admira porque tienen el poder de escribir, aunque él no sepa si lo hacen bien o si lo hacen mal. En el transcurso del cuarto taller, su nuevo “maestro” le ayudará a escribir su primera frase: “Pedrho ama a zu ermano”. A esa altura, con cuatro certificados en su haber, Pedro se considera escritor ¡Está feliz!

Pero como hay demasiados maestros especializados en técnicas, Pedro que es escritor aún sin saber leer y escribir, va a participar de un nuevo curso donde”, en apenas tres días, le enseñarán “Poesía contemporánea”. Y allá, nuevamente, va Pedro, muy ilusionado.

Dejando de lado estas irónicas analogías, se entiende que desconociendo los códigos del lenguaje escrito seremos incapaces de expresarnos y comunicarnos. De igual modo, si tocamos aleatoriamente cualquier instrumento musical, en el mejor de los casos, estaremos generando ruidos molestos, en lugar de sonidos (que te lo confirme algún músico). 

Lo mismo ocurre con las artes plásticas; si distribuimos planos, colores, líneas, valores y manchas, fortuitamente, al acaso, estaremos ensuciando o, como mucho, rayando y manchando superficies sin dar indicios de que nuestra intención es hacer arte. Sin embargo es lo que más se hace, es lo que más se “enseña”. Claro, es que no hay tiempo ni necesidad de profundizar. ¿Para qué?, si mi vecino Juan pasó de llenar formularios a poeta en apenas cuatro días y su hermano Pedro, el analfabeto, ya es escritor.

El lenguaje visual

Si esto realmente ocurriese en ámbito de la alfabetización de nuestra lengua sería absurdo, inaceptable. Sin embargo es lo que ocurre en gran parte de los talleres particulares, en los cursos y en los centros de enseñanza artística -incluyendo facultades- donde, en lugar de alfabetizar visual y sensorialmente, en vez de enseñar los fundamentos del lenguaje visual, se enseña técnicas: pegar, copiar, recortar, calcar, pincelar, manchar, rayar, raspar, etc. 

Esto en gramática equivaldría a disponer de un conjunto de letras dispuestas fortuitamente para formar fonemas ilegibles e impronunciables. También equivaldría a enseñar a manejar programas como el Word a personas que no saben leer y escribir!

Si crees que lo desatinado es válido y lo consideras arte, ¿me creerías si te digo que esto es literatura? A ver, intenta leer lo que sigue y decime qué dice: Nxkjdwjios, cosnmdkw azprelo towl bmosilbx, nsofper. Jho amdmlwep dflqw ajde jdi jdjen a jsjesd, ¡kskdjeje!

Ahora bien, sabemos que para escribir no alcanza con disponer, al acaso, vocales y consonantes formando palabras sin significado alguno y, con estas palabras conformar frases ilegibles.

Con lo dicho se entiende que, del mismo modo que el aspirante a escritor debe conocer y dominar los principios de la gramática, el estudiante de arte y el artista también debe conocer y dominar los códigos del lenguaje visual, sin los cuales es IMPOSIBLE crear. 

Así como el escritor y el músico, el artista además de expresarse y de comunicarse debe hacerlo con estilo, con elegancia, es decir con estética y, para tanto, su conocimiento y dominio del lenguaje plástico debe ser profundo. No nos alcanza con saber el nombre de los colores ni con diferenciar una recta de una curva. Es como decirte que para escribir no alcanza con saber diferenciar las vocales de las consonantes. 

El artista debe saber cómo, dónde y para qué colocar un amarillo y como desaturar un azul; cómo crear un contraste y como evitarlo.  Debe saber cómo emplear las diagonales y las curvas, es decir conocer el significado del lenguaje de las formas y de los colores. Debe saber “leer y escribir” con los elementos del lenguaje visual. Esto equivale a disponer de las palabras con precisión y belleza, con conocimiento y certeza o a componer con los sonidos armónicamente. Pintar es tan espontaneo como escribir, no es algo casual o caótico, pero para ser espontáneo el autor no debe desconocer el lenguaje que utiliza. 

Lo cierto es que, así como los escritores y los músicos se expresan a través de lenguajes específicos, la pintura en particular y el arte en general, también posee un lenguaje propio. Si los escritores, además de conocer la estructura gramatical, conocen a la perfección el significado de las palabras que utilizan, ¿Por qué los pintores, los muralistas, los mosaiquistas, los ilustradores, etc., creen que no es necesario conocer con profundidad el lenguaje de los colores y de las formas?

Jamás supe que se ofrezcan talleres de literatura dirigidos a grupos de analfabetos. Esto constituiría una estafa. Para quienes saben leer y escribir es obvio que lo primero que habría que hacer es alfabetizar al grupo, y luego sí orientarlos para que puedan escribir poesías o cuentos. 

Con el arte ocurre lo opuesto, se enseña a pintar, a hacer murales y todo tipo de trabajos sin que antes se haya enseñado los códigos del lenguaje visual. De esta forma se estimula el analfabetismo visual. 

Esto se debe a que los “maestros” muchas veces ignoran, no logran descifrar, los códigos del lenguaje visual que utilizan. Pero claro, alfabetizar demanda tiempo, mucho tiempo y, sobre todo, mucho conocimiento. Así, aunque las intenciones sean buenas, nadie puede enseñar aquello que ignora.

Miguel Hachen | Neoguarani 
Ilustración de mi autoría: "El color inexistente"

Entrevista a muralistas argentinos

Detalle de la  obra Mural Memoria, realizada en  Carlos Paz, Córdoba, Argentina.
















Detalle de la obra Mural Memoria, realizada en Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina.


Entrevista concedida a la Universidad Nacional de La Plata para el Programa de Movilidad Académica de Grado en Arte - Programa MAGA Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) del Ministerio de Educación de la República Argentina.

¿Cuáles son los conceptos que definen al arte público? ¿Y al muralismo?

Aunque con distintos matices, creo que estos conceptos ya son bastante conocidos por todos. En cuanto a su finalidad, el principio básico del arte público es ser accesible a todos, es una manera sociabilizar las distintas formas de expresión artística, siendo el muralismo una de ellas. Al formar parte del paisaje urbano y ocupar espacios públicos, el muralismo, como medio, se distingue por su carácter monumental.

En cuanto a contenidos, como el arte público en general y el muralismo en particular, históricamente, se distinguieron por estar estrechamente vinculados al estado han sido utilizados como herramientas de propaganda política para “instruir” al pueblo y difundir ideologías. Los funcionarios públicos eran los que se encargaban -y aun se encargan- de proponer, cuando no determinar, el contenido de las obras así como designar y otorgar los espacios que éstas debían y deben ocupar. Si consideramos el contexto histórico y social en el que se desarrolló, por ejemplo, el muralismo mexicano, esto es muy valorable.

Si bien no debemos descartarlos totalmente, estos conceptos de muralismo y arte público en los que predominan contenidos que glorifican a personajes históricos o enaltecen las supuestas virtudes de ciertas ideologías o dogmas, en nuestros días son obsoletos.  El muralismo ya no puede ser entendido como un medio para adoctrinar a las masas, creo que debe orientarse hacia contenidos primordiales que honren a la naturaleza y al ser humano. Nuestro planeta es un espacio vital que incluye a todas las clases sociales y a todas las especies vivas, por eso mismo debe trascender dogmas e ideologías. El arte público debe ser un canto a la vida y a la libertad, a la integridad de la madre tierra. El hombre y su arte deben marchar hacia un ideal universal heterogéneo, hacia una consciencia ecológica, en lugar de representar batallas y más batallas.

Cómo definiría al mural

El mural un medio de expresión artística de una determinada cultura y de una época, mediante el cual el muralista no solamente debe expresarse sino también, y sobre todo, comunicarse con el público, con la comunidad que interactúa y convive con su obra y algunas veces inclusive participa de su proceso. Entonces, siendo emisor, si el muralista realmente pretende comunicarse con el público, que es su receptor, mínimamente necesita conocer los rudimentos de la forma y del color. Si los desconoce no habrá obra mural, sino tan solo una pared “intervenida” que será para los ojos de la gente lo que es para los oídos, el ruido. Esto equivale a decir que los músicos, para comunicarse con sus oyentes, mínimamente necesitan conocer los fundamentos de la música… sino lo que el público oirá serán estridencias, chirridos. Lo mismo vale para el escritor, si este desea comunicarse con el lector, mínimamente necesita saber leer y escribir. También hay quienes entienden que el mural es una forma de expresión en la que es suficiente manchar una pared con formas y colores dispuestos fortuitamente. Esto equivaldría a afirmar que si disponemos, al acaso, un conjunto de palabras y letras sin armonía alguna, ya podemos editar un libro, pues somos escritores! Para definir al mural primero hay que entender de qué se trata.  

Es una pena que través de este proyecto se busque cubrir solamente ciertos requisitos como el de definir el muralismo pero no se tenga la inquietud real de promoverlo, de realizar un análisis más profundo sobre cada muralista y sus tendencias, lo que busca transmitir y lo que padece para obtener cierto reconocimiento cuando no tiene padrinos ni afiliaciones políticas.

¿Cómo es el proceso de realización de un mural?

¿Cualquier lugar puede ser adecuado para realizar un mural?

En principio no. No siempre es posible adecuar un mural a cualquier pared o muro, depende de su localización y visibilidad.

¿Vincula el mural con el espacio arquitectónico?

No es lo que más se ve en el muralismo, raramente los espacios arquitectónicos son pensados para recibir obras, lo que normalmente se hace es adaptar los murales a las construcciones, de todos modos es imprescindible que mural armonice con la arquitectura y además con el paisaje urbano donde se localiza la pared o muro.

¿Elige el tema de sus murales o se lo proponen?

Es fundamental tener libertad para crear. Si bien el tema puede ser propuesto, como mi trabajo no es igual al del ilustrador, cuando me direccionan mi capacidad de crear se anula. Lo ideal es que el muralista cree la según su percepción del mundo, según siente y vive. Si a un músico le encomiendan una canción sobre un tema determinado, lo más probable es que le salga jingle publicitario, lo ideal es que él cree según siente y no siguiendo ideas ajenas, sino propias.

¿Tiene un método de trabajo para tratar el tema?

No sé si lo que tengo un método para tratar el tema, lo que trato es de respetar, y esto me parece imprescindible, que el contenido de la obra sólo se vincule con el espacio físico que va a ocupar sino también estar consciente del contexto social y cultural. Sin embargo, esto no es lo que ocurre, los muralistas que pertenecen a determinados grupos sociales, agrupaciones o ideologías, se preocupan más con el contenido o tema que con la estética de la obra y así en realizan murales para expresar su rebeldía, disentir o propagar dogmas, desconsiderando el lugar y la cultura local. Por citar apenas un ejemplo de esto, durante un encuentro de muralismo en San Cosme, Corrientes, un muralista mexicano retrató a Emiliano Zapata, a Pancho Villa y al Subcomandante Marcos munidos de sendos fusiles, nada más y nada menos que en la fachada del Concejo Deliberante. Si bien la obra carece de estética, cumple la insólita función de intimidar a los transeúntes.

Así como cualquier tema es digno de ser llevado a la literatura, cualquier contenido puede ser plasmado en una obra mural. Pero es necesario tener en cuenta que, así como escribir no es atiborrar hojas con palabras, realizar un mural no es cubrir la pared de figuras para colorearlas. Independientemente del tema, ya sea en literatura o muralismo, debe buscarse una estética, es decir una belleza.  No por escribir sobre la pobreza, debemos ser pobres en el uso de los recursos gramáticos, ni por reflejar nuestro pensamiento sobre temas brutales, debemos usar términos brutales. El tema es el significado y la forma es el significante, es por eso que es más importante considerar cómo nos expresamos y no lo que se exprese.

¿Tiene en cuenta el entorno socio-cultural en sus producciones?

El entorno social es la cultura entendida como un modo de ser, ver y pensar. El entorno es la geografía del paisaje con sus colores y formas y es la propia identidad de la comunidad, es ésta la que tiene que identificarse con las obras, visto que los murales no deben estar dirigidos tan solo a un grupo de fanáticos que pintan para ellos mismos o para imponerle al público sus doctrinas, sus protestas o su rebeldía a través de los murales.

Mi entorno cultural, así como mi paisaje, es esencialmente guaraní. Creo que todo muralista debe tener conciencia de su propia cultura, pero para ello es necesario darse cuenta, mínimamente, en qué lugar del mundo vivimos. Y sólo cuando lo sepamos y sintamos ese espacio podremos desarrollar un lenguaje de expresión artística con el que la gente se identifique.  Es ese entorno cultural el que intento reflejar a través del lenguaje o estética Neoguaraní. El arte es universal en cuanto exprese sus cualidades locales, propias de cada lugar.

¿A quién están dirigidos sus murales?

No creo en un muralismo sometido a religiones o ideologías políticas, ya sea estando en conformidad o en oposición con los gobiernos de turno, no creo que el mural deba ser un panfleto ilustrado.  Creo en un muralismo saludable, estético, ornamental si se quiere, que exprese temas comunes a todos. Mis murales son populares, están dirigidos a toda la gente porque no ofenden ni sectorizan. 

¿Existe un mural abstracto?

Sí, existe el muralismo abstracto y se fundamenta en los valores expresivos de la forma y el color. 

¿El muralista debe estar atento a la realidad?  ¿por qué?

Yo diría que es casi ya una tradición entre los muralistas estar más atentos al pasado y más preocupados en diseminar ideologías, retratando a sus líderes que a la realidad de su entorno, que a la vida como un todo. Es por eso que predomina el muralismo panfletario, de contenidos agresivos, que muchas veces son tan violentos, y nótese aquí esta gran paradoja, como la misma violencia que éstos critican a través de sus obras. El muralismo o arte público no necesariamente debe constituir una crítica social que solo represente, gritos, armas y violencia. En lugar de ser un arte que segregue, el muralismo también puede y debe orientarse hacia valores primordiales como el amor, el respeto, la igualdad y la diversidad cultural, bien como a contribuir para crear una conciencia ecológica que ayude al género humano a preservar el medio ambiente que es su espacio vital, a valorar y respetar las diversas culturas y a comprender la propia.

Sí, el muralista debe estar atento a la realidad con el fin de ser un crítico activo y consiente de su entorno ya que por medio del muralismo puede comunicarse con la sociedad y plasmar ideales constructivos, en lugar de ideologías.

¿El mural hace una reinterpretación de los hechos históricos?

El mural, por sí solo, no hace reinterpretación de los hechos históricos, quienes lo hacen son los muralistas… De todos modos, creo que habiendo tantos otros medios, no es necesario valerse únicamente del mural para narrar temas tan recurrentes como gestas patrióticas y, hasta el cansancio, homenajear a “héroes” por medio de ilustraciones didácticas, típicas de la Revista Billiken, porque de esta manera no es mucho lo que se agrega al muralismo. No necesariamente las obras murales deben tener un carácter instructivo, creo que es preferible que se haga énfasis en la estética y en temas universales, sobre todo si consideramos que las obras son públicas y todos deben convivir con ellas. 

¿Qué rol tiene el estado en la promoción del muralismo?

En todas las reparticiones públicas así como en las instituciones de enseñanza del nivel terciario, sean estas nacionales, provinciales o municipales el principal rol del Estado siempre fue y, lamentablemente, continuará siendo el de promover a aquellos muralistas alistados en las filas del gobierno de turno y leales a sus ideologías. Siendo así, más que promocionar el muralismo, el Estado promociona y tutela a sus reclutas fanáticos garantizándoles espacio y reconocimiento, sobre todo si éstos son funcionarios públicos.  Son pocos los muralistas independientes y a éstos se los mantiene al margen de dichas “promociones”.

Si no es el Estado, ¿cómo se subsidia un mural?

Aunque nos tengan acostumbrados a creer y aceptar lo contrario, son los ciudadanos quienes subsidian a los órganos del Estado, no el Estado a los ciudadanos. Si los gobiernos todavía no entendieron que no les están haciendo ningún favor a los muralistas, sino administrando los recursos de todos, los muralistas deberían exigirles a los gobiernos que subsidien sus obras. Por lo tanto, cualquier ciudadano que sea muralista debería tener el derecho a gozar de esos subsidios y contar con recursos para realizar obras y desarrollarse como artista. No es esto lo que ocurre, sino aquello que fue respondido en la pregunta anterior. Afortunadamente existen empresas e instituciones privadas que se interesan en auspiciar el muralismo.  

¿Qué exponentes del Muralismo argentino reconoce? ¿Y a nivel internacional?

Raúl Soldi, Ponciano Cárdenas y Cândido Portinari




Detalle de la obra Mural Memoria, realizada en Carlos Paz, Córdoba, Argentina.